¿Trabajan solo con proyectos nuevos o también con sistemas que ya existen?
La mayor parte de nuestro trabajo es sobre código que ya está en marcha. Antes de tocar nada hacemos una auditoría: revisamos el repositorio, las dependencias, cómo se despliega y qué partes nadie quiere modificar. Con eso armamos un plan por etapas y te decimos qué conviene refactorizar y qué es mejor dejar quieto por ahora.
¿Qué stacks usan habitualmente?
Python y Node para el backend, PostgreSQL como base de datos principal, Docker para empaquetar y desplegar. Trabajamos tanto en servidores propios como en cloud, según lo que ya tenga tu equipo. Si el proyecto usa otra tecnología, lo evaluamos antes de comprometernos.
¿Cómo funciona el soporte mensual?
Es un acuerdo continuo con tiempos de respuesta definidos según la criticidad del incidente. Incluye corrección de errores, ajustes menores y revisiones periódicas del sistema. No es un servicio de guardia 24/7 para cualquier cosa: acordamos qué entra y qué no antes de empezar.
¿Pueden automatizar procesos que hoy se hacen a mano?
Sí, y suele ser lo que más horas libera. Consolidación de datos desde varias fuentes, generación de reportes, notificaciones automáticas ante eventos concretos. Antes de escribir código mapeamos el proceso actual para no automatizar algo que en realidad conviene rediseñar.
¿Integran APIs de terceros?
Es parte habitual de lo que hacemos: logística, pagos, facturación electrónica. Montamos una capa de integración que aísla al resto del sistema de los cambios del proveedor, con reintentos, control de duplicados y registros que permiten reconstruir qué pasó cuando algo falla.
¿Cómo empezamos?
Cuéntanos en qué estáis atascados y qué sistema tenéis entre manos. Si vemos que podemos ayudar, te lo decimos; si no, también. Puedes revisar primero cómo trabajamos en la guía de ayuda o escribirnos directamente desde contacto.