Soldier Dev Studio nació de años trabajando dentro de equipos de operaciones, viendo de cerca cómo un sistema mal documentado puede frenar a toda una empresa. No somos una agencia con departamentos separados: las mismas personas que auditan el código son las que escriben la refactorización y responden cuando algo falla un martes por la noche. Preferimos decir que no a un proyecto antes que aceptar algo que no vamos a poder sostener en el tiempo.
Quiénes somos
Soldier Dev Studio nació de una idea simple: la mayoría de las pymes no necesita una plataforma nueva cada dos años, necesita sistemas internos que sigan funcionando cuando el equipo cambia, cuando el proveedor desaparece y cuando el volumen crece. Trabajamos con equipos de operaciones que arrastran planillas, macros y aplicaciones que nadie quiere tocar.
No vendemos demos. Entramos en proyectos donde el código tiene que aguantar años de uso real, con mantenimiento, auditorías y soporte mensual. Si algo no encaja con lo que hacemos, lo decimos antes de firmar nada.
Para quién
Pymes tecnológicas, áreas de operaciones y equipos internos que sostienen procesos críticos sobre software heredado o integraciones frágiles.
Cómo trabajamos
Stacks concretos: Python, Node, PostgreSQL y Docker. Despliegues en servidor propio o cloud, sin capas innecesarias ni dependencias que no podamos mantener.
// principios del estudio
01. Si no podemos mantenerlo, no lo construimos.
02. Documentamos para que el equipo siga sin nosotros.
03. Preferimos decir no antes que entregar deuda técnica.
04. Los tiempos de respuesta se acuerdan por escrito.
Soldier Dev Studio no nació como una agencia ni como un producto. Empezó como un grupo chico de gente que arreglaba sistemas que otros habían abandonado, y fue creciendo a fuerza de quedarse en los proyectos cuando lo divertido ya había pasado.
Etapa 01
Trabajos sueltos
Los primeros encargos llegaron por recomendación: scripts en Python que se caían de noche, planillas que se rompían al cambiar una columna, un ERP interno que solo entendía la persona que lo había escrito. Aprendimos ahí que el código real vive en servidores viejos, con datos sucios y sin documentación.
Etapa 02
Método propio
Dejamos de aceptar cualquier tecnología. Nos quedamos con Python, Node, PostgreSQL y Docker porque nos permiten auditar, refactorizar y desplegar sin depender de plataformas cerradas. Estandarizar el stack nos dio algo más valioso que la comodidad: poder volver a un proyecto dos años después y entenderlo.
Etapa 03
Soporte continuo
Varios clientes nos pidieron lo mismo: alguien que responda cuando algo se rompe un martes a la mañana. Armamos acuerdos de soporte mensual con tiempos de respuesta explícitos y un canal directo, sin tickets que rebotan entre áreas. Eso cambió la relación: dejamos de ser un proveedor externo y pasamos a ser parte del equipo de operaciones.
Etapa 04
Hoy
Trabajamos con un número acotado de pymes y equipos internos. Preferimos decir que no a un proyecto antes que aceptarlo y dejarlo a medias. La mayoría de lo que hacemos hoy son integraciones de API, automatización de procesos repetitivos y mantenimiento de sistemas que ya llevan años en producción.